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¿Cómo debe ser mi comportamiento durante un asalto?

Pablo Ortiz-Monasterio

Nuestro comportamiento durante un asalto puede ser la clave para que el delincuente reduzca o aumente la violencia.

Si todo falla y se llega al punto de que ya es demasiado tarde, con esto me refiero a que ya tienes un arma apuntándote y una amenaza o una orden, entonces ya es momento de respirar profundo y tratar de sobrellevar el momento lo más pacíficamente posible.

Lo primero es entender que llegado este momento ya no hay marcha atrás y tu comportamiento definirá el nivel de violencia y agresión durante los siguientes segundos, minutos, horas o días. 

Este también es el momento de mayor riesgo para el asaltante, una vez iniciado el ataque ya no hay vuelta atrás, y corre el riesgo de, además de perder el botín, podrían perder la libertad y hasta la vida, por lo tanto, su nivel de adrenalina siempre es alto, y muchas veces recurren a alcohol o drogas para estabilizar sus emociones, lo que los convierte en aun más peligrosos. 

El delincuente necesita que la victima llegue a lo que se conoce como un estado de sumisión, en donde a su percepción, ya no le representa un riesgo y el tiene el control absoluto de la situación. Entre más rápido lleguen a este punto mas pacífico será el desenlace de la situación. 

¿Cómo debo comportarme durante un asalto cuando ya tenemos una amenaza en combinación con un arma? 

  1. Manos arriba: esto es la señal internacional de rendición y le da a entender al delincuente que vamos a cooperar y que no tenemos nada en las manos que pudiéramos utilizar en su contra. 
  2. No hacer movimientos bruscos: cualquier movimiento que la victima haga de manera abrupta, así sea para quitarse el cinturón de seguridad o para sacar la cartera, provocará una reacción del delincuente, siempre hay que procurar hacer movimientos leves y siempre anunciados para tranquilizar al atacante.  
  3. No verlos a los ojos: además de que obviamente el delincuente no quiere ser reconocido, el ver a los ojos es una señal de reto, y como ya explicamos anteriormente, en este momento cualquier reto complicara la situación para la víctima.  
  4. No negociar: este no es un momento de negociar, este momento se trata únicamente de rendición y de demostrar que la víctima esta dispuesta a cooperar, cualquier cosa que se trate de negociar en este momento muy probablemente será fortuita e incluso será un punto de partida para cualquier negociación posterior. Después, cuando hayan tomado control de la situación vendrá el momento para negociar. 

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¿Qué debo de hacer si hay niños en el vehículo? 

Por regla general, los delincuentes que roban automóviles no son secuestradores, y lo que buscan es dinero fácil vendiendo el vehículo a algún contacto que lo usará, ya sea para autopartes, o para reventa en el mercado negro.

Para el delincuente que roba automóviles, no es buena idea robar un auto con niños adentro. Esto complicaría las cosas y subiría considerablemente el riesgo. 

¿Qué hay que hacer? Decírselos, simple y sencillamente, y la probabilidad es que pida que se bajen, o incluso que aborte y busque una víctima más fácil.