Cuando vas a un curso, adquieres conocimientos y habilidades. La diferencia fundamental entre conocimiento y habilidad radica en la naturaleza de la información adquirida. El conocimiento se refiere a la comprensión y asimilación de hechos, conceptos o principios, mientras que la habilidad implica la capacidad para aplicar ese conocimiento de manera práctica y efectiva en situaciones específicas. En otras palabras, el conocimiento es teórico, mientras que la habilidad es práctica y se divide en 2, según Daniel Coyle, hay habilidades suaves y duras.
Diferencia entre habilidades duras y suaves:
Habilidades Suaves: De gran flexibilidad, son aquellas que permiten alcanzar un buen resultado a través de múltiples caminos, y no solo de uno. No se trata de hacer siempre lo mismo de una manera perfecta, sino de mostrarse ágil e interactivo.
Habilidades Duras: De gran precisión, son acciones que se ejecutan siempre de la manera más correcta y rigurosa posible. Se trata de habilidades cuyo desarrollo conduce a un resultado ideal y tienden a darse en acciones especializadas, sobre todo en las físicas.

La importancia de la práctica continua en la conservación de habilidades
Es importante saber la diferencia de estas habilidades y tenerlas identificadas porque se pueden perder sin la constante capacitación. En "The Little Book of Talent" Daniel Coyle sugiere que las habilidades pueden perderse debido a lo que él llama "la curva de olvido" y la falta de práctica deliberada. La curva de olvido es un concepto que proviene de la teoría del aprendizaje, especialmente de la obra de Hermann Ebbinghaus, y describe cómo olvidamos información con el tiempo si no la revisamos o practicamos de manera regular.
La pérdida de habilidades se relaciona con la falta de práctica y la repetición regular de las tareas necesarias para mantener y mejorar esas habilidades. Coyle enfatiza la importancia de la práctica deliberada, que implica un esfuerzo consciente para mejorar, identificar debilidades y trabajar en ellas. Sin este tipo de práctica, las habilidades pueden perderse con el tiempo.
En situaciones de estrés no alcanzamos el nivel de nuestras expectativas. Caemos al nivel de nuestro entrenamiento.Archilochus

Usemos a uno de los mas grandes deportistas de la historia como ejemplo, Kobe Bryant (1978-2020), Kobe previo a su muerte en 2020 era famoso por su disciplina y entrega al deporte, su programa de entrenamiento marcaba que durante 6 días a la semana, 6 horas al día y 6 meses al año invirtiera 2 horas de trabajo en pista de atletismo, 2 horas de habilidades de baloncesto y 2 horas de levantamiento de pesas.
En los ejercicios de baloncesto requerian que Bryant realizara al menos, de setecientos, a mil tiros al día; suponiendo que hiciera los 1,000 tiros al día durante 6 meses, que son 26 semanas, son 156,000 mil tiros al año. ¿Para qué lo hacía? ¿Nadie le dijo que ya era el mejor del mundo?
La diferencia crucial entre saber y poder hacer radica en la práctica constante. Incluso los expertos deben seguir entrenando para evitar la pérdida de habilidades esenciales. En momentos de presión, no alcanzamos nuestro potencial, sino el nivel de entrenamiento que hemos mantenido. La práctica deliberada y constante es fundamental para conservar la excelencia y responder efectivamente en situaciones críticas.